El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, reconoció que el elevado costo financiero empuja la mora en los créditos personales. Pidió a los bancos refinanciar las deudas con tasas más bajas y plazos más largos, aunque rechazó una asistencia estatal a las entidades.
El vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning, reconoció este jueves que las tasas de interés que enfrentan las familias continúan en niveles elevados y que, para muchos deudores, resultan “impagables en términos reales”.
El funcionario realizó esas declaraciones durante la apertura de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que comenzó en el hotel Loi Suites de Puerto Iguazú.
Werning dedicó una parte de su exposición al crecimiento de la mora crediticia y sostuvo que los bancos deben ofrecer refinanciaciones con tasas considerablemente menores y vencimientos más extensos para que las familias puedan regularizar sus compromisos.
“La mora, bajo un régimen de baja inflación, está en torno al 7,7% y, en los últimos tres meses, ha estado estable en ese nivel”, precisó. Según su análisis, el indicador habría alcanzado un pico y podría comenzar a descender si vuelve a expandirse el financiamiento destinado a los hogares.
El vicepresidente del BCRA explicó que el crédito familiar dejó de contraerse, aunque todavía no muestra una recuperación. Consideró que, cuando esa cartera vuelva a crecer, la relación entre los préstamos totales y las obligaciones impagas debería mejorar.
Tasas altas y deudas familiares
Werning marcó una diferencia entre las condiciones financieras ofrecidas a las empresas y aquellas que afrontan las familias. Señaló que, después de las elecciones de octubre de 2025, los bancos redujeron rápidamente las tasas reales aplicadas al sector corporativo, pero ese descenso no se trasladó con la misma intensidad a los usuarios particulares.
“Hoy el costo financiero, con respecto al pico de las elecciones, ha bajado apenas un cuarto y sigue siendo tres cuartos del pico”, afirmó.
A continuación, admitió que ese nivel de tasas contribuyó al incumplimiento de los créditos: “Las tasas de interés son altas e inducen a la mora porque son impagables en términos reales para muchos que esperaban que la inflación fuera a subir o que hubiera una devaluación postelectoral”.
Ante ese escenario, atribuyó a las entidades financieras la responsabilidad de ofrecer una salida a sus clientes. “Creo que hay un rol de los bancos, que se ha acelerado últimamente, que es refinanciar el crédito. Esas refinanciaciones tienen que venir con tasas de interés mucho más bajas para dar oportunidad de pago y con plazos más largos”, planteó.
No obstante, rechazó que el Estado deba asistir a las entidades por el deterioro de sus carteras. Sostuvo que los bancos cuentan con suficiente capital para afrontar las pérdidas derivadas de las decisiones crediticias adoptadas.
“Los bancos hoy tienen capital de sobra y claramente tienen capacidad de absorber las pérdidas por las decisiones equivocadas que han tomado; no necesitan asistencia externa”, remarcó.
También cuestionó las propuestas destinadas a modificar artificialmente la calificación de los deudores. A su entender, esa alternativa dificultaría la medición del riesgo y podría terminar restringiendo todavía más el acceso al financiamiento.
“Romper el termómetro solo va a generar más incertidumbre”, advirtió.
Defensa del proceso de desinflación
Durante su presentación en Misiones, Werning ratificó además la continuidad del esquema monetario del Gobierno y rechazó la idea de tolerar una inflación mayor para impulsar la actividad económica.
“La estabilidad es condición necesaria y un poco de inflación es algo gravísimo”, sostuvo. El funcionario recordó que la aceleración de los precios registrada durante 2023 provocó una pérdida de poder adquisitivo, deterioró las reservas y debilitó el balance del Banco Central, sin traducirse en crecimiento.
Según explicó, el organismo mantiene un régimen de control de los agregados monetarios para administrar la liquidez y evitar que los movimientos transitorios de precios se vuelvan permanentes.
También defendió la flexibilización de los préstamos en dólares. El BCRA autorizó recientemente a los bancos a destinar hasta el 15% de sus depósitos en moneda extranjera a empresas que no generan ingresos en dólares.
Werning indicó que la medida busca movilizar recursos que actualmente permanecen sin utilizar y destinarlos a proyectos productivos. Mencionó particularmente al sector de la construcción como uno de los posibles beneficiarios del crédito en dólares más barato.
Fuente: Primera Edición