06/08/2026

El Auriazul dominó de principio a fin a El Ceibo, lo derrotó 76-52 y se quedó con las semifinales de la Liga Federal para festejar el ascenso a la segunda división del básquet


Dicen algunos que las finales hay que ganarlas. Habría que agregar que también hay que jugarlas. Mitre jugó y ganó. Aprendió de sus errores y dio vuelta una serie que empezó abajo, pero que sacó adelante con juego y con experiencia. El Auriazul está de fiesta porque ahora es de la Liga Argentina.


Después de perder en Córdoba y de sacar adelante un segundo juego muy  complejo por las semifinales de la Liga Federal, el conjunto misionero sacó  chapa y ante su gente cumplió con


Después de perder en Córdoba y de sacar adelante un segundo juego muy complejo por las semifinales de la Liga Federal, el conjunto misionero sacó chapa y ante su gente cumplió con el gran objetivo de la temporada: el ascenso.


Lo mejor de Mitre en el segundo juego se vio cuando le bajó las revoluciones al partido y hubo posesiones largas. Así arrancó el tercer encuentro, con el Auriazul más sereno y consciente de las debilidades de su rival.


Además, los primeros del dueño de casa entraron y eso le dio confianza para arrinconar a El Ceibo, que más allá de la propuesta de los misioneros se mantuvo en su idea. Los cordobeses buscaron ser más directos al aro y con muchos tiros de tres puntos.


Mitre entró con todo, con más juego que en los partidos y con más conexiones, que le permitieron llegar más a la zona pintada y lastimar. De todas maneras, la visita siempre se mantuvo cerca y al acecho en el marcador.


Más allá del buen inicio y del dominio, El Ceibo fue certero desde la línea de libres y por eso se fue arriba 16-15 al primer descanso.


Tras un buen inicio en el cuarto y un triple de Martín Pérez, el Auriazul se escapó a 8 (24-16), pero lo más importante fue que en esos primeros tres minutos El Ceibo no pudo anotar.


Los misioneros lograron mantener esa luz de ventaja, pero la clave estuvo en el ritmo del partido. Con la experiencia de Luciano Tantos, de José Montero y los buenos pasajes de Martín Páez, Mitre tuvo posesiones largas y obligó a El Ceibo a lo mismo.


Los cordobeses, acostumbrados a jugar rápido y de manera muy dinámica se chocaron contra una buena defensa y también empezaron a sentir el desgaste del viaje y del segundo juego de la serie. Los tiros fáciles no llegaron y del otro lado Mitre empezó a pegar.


Máximo Kozyarski, sobre la chicharra, clavó un triple que hizo festejar a las 700 personas que colmaron el estadio de Mitre. Los tres puntos le dieron 10 de ventaja al local, que se fue al descanso largo arriba 41-31.


La vuelta a la acción fue más peleada y hablada que jugada. Mitre se dedicó a mantener la distancia en el marcador, a consumir minutos y a poner contra las cuerdas a El Ceibo, que empezó a equivocarse más de la cuenta y a sentir la carga de tener jugadores con menos experiencia que el Auriazul.


El tercer cuarto marcó un quiebre. No por la ventaja que Mitre logró estirar y llevó a 15 (59-44), sino porque El Ceibo pareció rendirse, más allá de algunos intentos individuales como el de Gabriel Rojas, la gran figura de los cordobeses.


Mitre empezó, antes del inicio del último cuarto, a acariciar el ascenso. El gran objetivo estaba cada vez más cerca y dependía solamente del dueño de casa.


Kozyarski arrancó el cuarto encendido, metió una bomba de tres puntos y un doble para llevar la ventaja a 20 (66-46). El Ceibo intentó, pero no encontró el rumbo y poco a poco se despidió de su aventura en la Liga Federal.


El Auriazul jugó una gran fase regular, fue el mejor de la Conferencia NEA, pero también supo sufrir. Perdía las series con Belgrano de Tucumán, Tokio y El Ceibo y las supo dar vuelta. Una muestra de que un equipo no solamente tiene que jugar sino también saber manejar los tiempos de las series y de cada partido.


El triunfo 76-52 desató la locura en el centro posadeño. Mitre, en el año de su centenario, tendrá algo más para festejar. Misiones vuelve a la segunda división del básquet argentino luego de seis años y Posadas tendrá un representante en la Liga Argentina (ex TNA) luego de 31 años.


Valentín Clara, Santiago Gattari, Luciano Tantos, Martín Pérez, Francisco Conca, Máximo Kozyarski, José Montero, Joaquín González, Carlos Benítez Gavilán, Mariano Gallo Torres y Tomás Rossi, junto al entrenador Matías Martinho y su staff se metieron en la historia grande de Mitre y del básquet misionero.



Por Diego Vain


Fuente: El Territorio


 

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