16/04/2026
En una jornada marcada por un giro inesperado, el neurocirujano Leopoldo Luque declaró por primera vez en el juicio por la muerte de Diego Maradona, donde negó responsabilidades, cuestionó la autopsia y, con la voz entrecortada, recordó su vínculo personal con el exfutbolista, a quien definió como su amigo.

La segunda audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona estuvo marcada por una declaración inesperada. El neurocirujano Leopoldo Luque solicitó ampliar su indagatoria por primera vez en el debate oral y brindó dos intervenciones, una centrada en la autopsia y otra en su relación personal con el exfutbolista. “Lo amaba, era mi amigo”, afirmó con la voz entrecortada.

El pedido de Luque modificó por completo el cronograma previsto. Las declaraciones de Juan Carlos Pinto, médico firmante del acta de defunción, de Lucas Farías, el primer policía en ingresar a la vivienda, y de Gianinna Maradona fueron suspendidas.

El imputado comenzó su exposición a las 12:15, luego de que el juez Alberto Gaig le preguntara si deseaba declarar. “Sí”, respondió. “Entonces se lo invita a hacerlo libremente”, replicó el magistrado.

Acusado de homicidio simple con dolo eventual, delito que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión, Luque inició su intervención afirmando: “Quiero decir que soy inocente y que lamento mucho su muerte”.

Durante la primera parte de su exposición, que se extendió por media hora, cuestionó la autopsia de Maradona. Negó que haya agonizado durante 12 horas, respaldó sus argumentos en papers científicos y sostuvo: “Yo no estaba a cargo” de la internación domiciliaria en la que el exfutbolista falleció el 25 de noviembre de 2020.



En su segunda intervención, el neurocirujano adoptó un tono más sensible al recordar su vínculo con Maradona. Relató que lo conoció entre 2016 y 2017 y explicó: “Con Diego se generó un vínculo porque mi vida tenía algunas características que a él le llamaron la atención. Él de Fiorito, yo de Caraza, ambas villas. Yo jugaba al fútbol donde jugaba Diego”.

Visiblemente afectado, agregó: “Nosotros teníamos charlas breves porque él tenía una forma de ser que no le gustaba ponerse meloso. Diego es multifacético. Era, perdón. Y cada uno tiene una mirada diferente de él. Con el tiempo, yo lo empecé a ver como una persona, pero al principio era Dios”.

Luque también describió el deterioro que observó en el exjugador durante 2020: “No podía salir de su casa, tenía problemas sentimentales, familiares; lo empecé a ver mal. Triste. Tomaba alcohol. Yo intentaba ayudarlo, que hiciera tratamiento psiquiátrico. Me empezó a rechazar a mí”.

“Era mi amigo. La admiración que siento por él no se va a ir nunca, ni bajo estas circunstancias”, subrayó.

Al referirse a la cirugía por el hematoma subdural, recordó: “Lo recuerdo con la bata, sentado, diciendo ‘estoy cansado’. Yo lo alentaba. Yo estaba emocionado ahí, estaba llorando”. Y añadió: “Después de la operación, el único que insistía para que no se fuera a su casa era yo”.

Sobre la internación domiciliaria, Luque negó haber tenido un rol central: “Yo dije explícitamente que era neurocirujano. Dijeron de buscar un clínico; dije que estaba de acuerdo”. También rechazó haber sido médico de cabecera: “Un día le dolía una muela y llamé a una odontóloga. ¿Y eso es ser médico responsable?”.

En ese sentido, ironizó: “En cuanto a mi injerencia, al ‘Luque define todo’: yo era Luque copera”.

El imputado insistió en que no tuvo contacto con el equipo de enfermería: “Nunca hablé con ningún enfermero de la internación domiciliaria. Nunca. Porque soy neurocirujano y no estaba a cargo”.

En relación con la causa de muerte, expuso que el diagnóstico de la autopsia fue una insuficiencia cardíaca crónica con miocardiopatía dilatada, pero cuestionó los procedimientos realizados. “La miocardiopatía dilatada es la dilatación de estas, que nunca se midieron. Subjetivo total”, afirmó.

También rechazó versiones sobre el peso del corazón de Maradona y calificó como “insólito” el planteo de una agonía prolongada: “Apoyado en este marco científico, se puede decir que la agonía es larga o corta, pero no se puede constatar que sea de 12 horas. Es mentira”.

Finalmente, se refirió a la hinchazón del cuerpo tras la muerte y la vinculó a maniobras de reanimación: “El paciente estuvo reanimado al menos una hora. Lo reanimaron, pararon un segundo porque había fallecido, y lo vuelven a reanimar por pedido de la familia. Reanimaron a un cadáver”.

Antes de concluir, su defensor, Julio Rivas, informó que Luque volverá a declarar en varias oportunidades a lo largo del juicio.
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