La política económica de Nación continúa agravando la crisis. Sostienen que la situación se agrava cuando baja la persiana un local de ventas de alimentos. Referentes del sector coinciden que la situación se profundiza diariamente.
La política económica implementada por el gobierno de Javier Milei sigue impactando con dureza a todos los sectores, como ocurre con la actividad comercial en diversas provincias del país como el caso de Misiones. Los problemas son similares y llevan al cierre de comercios, tal como surgen de cifras nacionales, mostrando que entre finales de 2023 y fines de 2025 cerraron cerca de 22.000 a 29.000 empresas en todo el país, siendo la gran mayoría pymes y comercios minoristas.
Tras una recorrida por el casco céntrico y otros puntos de la capital misionera se observó locales vacíos por cierres y también por falta de clientes, tal como sucede en otros puntos de la provincia.
Al respecto, Federico Panozzo, presidente de la Cámara de Comercio de Posadas, advirtió a El Territorio sobre la caída sostenida del consumo, cierre de locales y un escenario de reconversión en negocios más pequeños. De este modo, confirmó que el comercio en Posadas atraviesa una situación crítica en los primeros meses del año, marcada por la caída del consumo, el aumento de los costos y la falta de perspectivas de recuperación a corto plazo. “Estos primeros cuatro meses del año muestran un panorama muy complejo que se va agudizando cada vez más”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió que la crisis ya tiene consecuencias visibles: “Actualmente no nos sorprende seguir viendo negocios que se cierran, ceses de actividad o comercios que entran en crisis. La realidad es: no hay repunte en las ventas ni medidas que ayuden a sostener los costos”.
Cierres
Al ser consultado por los cierres que cada vez son más en Posadas, Panozzo explicó que la prolongación de la crisis impacta directamente en el empleo. “Esto lleva a suspensiones, despidos o retiros voluntarios, que en definitiva es lo mismo: pérdida de fuentes de trabajo”, sostuvo.
Además, indicó que muchos comerciantes buscan reducir gastos como primera medida, lo que también repercute en la Cámara: “Muchos socios plantean darse de baja (a la Cámara) temporalmente porque necesitan achicar costos. Nosotros tratamos de acompañar con facilidades, pero en muchos casos terminan cerrando porque el número no da”.
En Posadas han cerrado negocios de franquicias nacionales como Le Utthe que provocó la sorpresa de sus clientes, sin embargo, el comerciante planteó que “los comercios más pequeños encuentran mayores posibilidades de adaptación”. “El comerciante chico tiene más margen de maniobra: reduce personal, atiende él mismo, cambia de rubro o suma productos. Incluso hay casos donde comparten locales para dividir gastos”, explicó.
Sin embargo, remarcó que el esfuerzo -a veces- no siempre alcanza: “El comerciante la pelea hasta el final, pero llega un punto en que es insostenible”.
Eventos para impulsar ventas
Consultado sobre iniciativas como el “Reventón”, que se realizará del 9 al 12 de abril, destacó su importancia. “Son herramientas muy valiosas, pero el consumidor está muy debilitado y con las tarjetas al límite. Igual se trata de un evento que ayuda a generar algunos picos de ventas y a que no sea un fin de semana más”, explicó.
Uno de los datos más preocupantes es que la caída del consumo alcanza incluso a rubros esenciales. “En alimentos hemos visto caídas de hasta el 30%, mientras los costos siguen subiendo. Ese es el gran problema”, advirtió.
De cara al futuro, Panozzo estimó que la actividad podría encontrar un piso hacia mitad de año, aunque con cambios estructurales. “Va a haber una reconfiguración del comercio: negocios más chicos, con menos personal y adaptados a un menor nivel de ventas”, anticipó.
Finalmente, alertó sobre el impacto social de la crisis: “El gran problema va a ser la cantidad de gente que quede fuera del sistema formal de trabajo”.
Comercios en crisis
Por otro lado, Desde el Centro de Empleados de Comercio señalaron que la caída del consumo comenzó a profundizarse a fines de 2023. Así lo expresó Agustín Gómez, secretario adjunto, quien trazó un panorama preocupante similar al que detalló Panozzo.
“Esto cambió drásticamente desde fines de 2023. Desde noviembre empezamos a ver caída en las ventas y el consumo, mientras subían tarifas, combustibles y el costo de vida en general. El salario quedó muy por debajo de lo que necesita una familia”, explicó.
“Semana a semana vemos comercios que bajan sus persianas, y todos coinciden en lo mismo: la caída de las ventas”. Coincidió que agrava la crisis el cierre total de comercios de venta de alimentos.
En este escenario, Gómez destacó la importancia de los programas de financiamiento impulsados por el gobierno provincial y los eventos comerciales como herramientas para sostener la actividad. “Hoy gran parte de las ventas se realizan a través de estos programas en cuotas o con reintegros”.
La situación crítica en Eldorado
En Eldorado la mayoría de los rubros comerciales atraviesan una difícil situación. La falta de dinero, el sobreendeudamiento de las familias, los bajos salarios, se encuentran entre los motivos principales.
“Nuestras ventas durante el año pasado disminuyeron aproximadamente un 15%, es mucho para nosotros. Hay varios factores para que eso pase: no hay dinero circulando, y además muchos clientes van a Brasil y compra en los supermercados de allá”, manifestó Hugo Martínez, propietario de un supermercado en Eldorado. Por su parte, Cecilia López, responsable de un local de venta de indumentaria, agregó: “Nosotros trabajamos mucho con créditos, pero hay muchas familias endeudadas y se les está haciendo difícil pagar. Eso también hace que bajen nuestras ventas, porque al cliente no le sobra dinero, más bien le falta”.
Por Tatiana Tangredi
Fuente: El Territorio