El ministro de economía anticipó a los gobernadores y a las autoridades porteñas que los próximos tres meses serán críticos desde lo fiscal. La combinación de ingresos en baja, límites en el crédito privado y la espera de la cosecha gruesa condicionan las cuentas públicas.
El ministro de economía, Luis Caputo, lanzó una cruda advertencia a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires: el gobierno nacional enfrenta un trimestre "sin plata". Según el funcionario, el escenario fiscal se tornará extremadamente complejo durante los próximos 90 días debido a un enfriamiento de los ingresos públicos y al agotamiento de las vías de financiamiento que sostuvieron la actividad en los últimos meses.
La falta de fondos ya se hace sentir en el interior. La región de la patagonia aún no recibió los 100.000 millones de pesos prometidos por el presidente Javier Milei para el combate de incendios, mientras que en santa fe, el gobernador Maximiliano Pullaro debió afrontar con recursos propios las mejoras salariales de la policía tras una reciente rebelión. A esto se suma el freno en los pagos del PAMI a clínicas del sur y la parálisis total de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que no se reparten desde diciembre.
El desplome de los ingresos reales
El principal frente de tormenta es recaudatorio. Los datos de arca (ex AFIP) confirman que la recaudación nacional lleva seis meses de caída real. En enero, los ingresos alcanzaron los 18,33 billones de pesos, lo que representa el nivel más bajo de los últimos 16 años si se ajusta por inflación. Aunque hubo una suba nominal del 22% respecto a enero de 2025, el número queda largamente por debajo del índice de precios.
Las causas de esta merma se encuentran en la política de reducción de la presión impositiva:
IVA: aportó 6,2 billones, pero su componente aduanero cayó 7,6% real, señal de un fuerte parate en el comercio exterior.
Ganancias: sumó 3,4 billones, empatando apenas con la inflación del año anterior.
Seguridad social: los ingresos crecieron un 27,7%, por debajo del ritmo inflacionario, evidenciando la pérdida de poder adquisitivo en el empleo registrado.
Según el análisis de Nadin Argarañaz, titular del IARAF, la masa de recursos que queda para la nación cayó un 7,8% real, mientras que lo distribuido a las provincias y caba retrocedió un 6,6%.
El límite del financiamiento corporativo
El segundo factor de preocupación es el financiero. Durante 2025, las empresas locales sostuvieron la oferta de divisas emitiendo obligaciones negociables (ON) por cerca de 20.000 millones de dólares, lo que permitió al Banco Central comprar reservas. Sin embargo, este mecanismo muestra signos de fatiga.
Si bien firmas como Telecom, Banco Galicia y Mirgor realizaron colocaciones recientes con tasas de entre el 7% y el 9%, analistas como Marina Dal Poggetto advierten sobre una saturación del mercado local. Con el riesgo país por encima de los 500 puntos y la calificación de la Argentina como mercado de frontera, el acceso al crédito externo sigue vedado, dejando al ajuste como la principal herramienta de gestión hasta que ingresen los dólares de la cosecha de soja y maíz en el segundo trimestre del año.
Fuente: El Diario Digital - LPO