10/02/2026

Las proyecciones del INDEC anticipan un incremento sostenido de habitantes hasta 2035, impulsado por dinámicas desiguales entre departamentos. Los principales centros urbanos absorberán la mayor parte del crecimiento, mientras otras zonas avanzarán a un ritmo más moderado, reforzando un patrón territorial ya visible en la última década, según el Censo 2022.


Las estimaciones de población elaboradas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) a partir del Censo 2022 proyectan para Misiones un crecimiento sostenido de su población hasta 2035, aunque con marcadas diferencias entre departamentos.


Los datos oficiales muestran que la expansión demográfica no se distribuye de manera homogénea y que, por el contrario, tiende a concentrarse en determinados territorios que ya presentan mayor peso urbano, económico y administrativo dentro de la provincia.


Misiones crecerá casi un 10% en población hacia 2035


De acuerdo con las estimaciones de población elaboradas por el INDEC a partir del Censo 2022, la provincia de Misiones pasaría de 1.313.583 habitantes en 2022 a 1.442.243 en 2035. Esto representa un crecimiento nominal de 128.660 personas en el período, lo que equivale a un aumento poblacional acumulado del 9,8%. La proyección muestra una evolución positiva y sostenida a lo largo de todos los años considerados, sin caídas ni oscilaciones abruptas, en línea con la dinámica demográfica reciente de la provincia. El rasgo central no es la pérdida poblacional en algunos territorios, sino la velocidad diferencial con la que crecen unos y otros.


En términos absolutos, el departamento Capital es el que registra el mayor crecimiento poblacional del período 2022–2035. Según las estimaciones, pasará de 403.396 habitantes en 2022 a 454.053 en 2035, lo que implica un incremento de más de 50.000 personas en poco más de una década. Este crecimiento se mantiene de forma sostenida año a año, sin saltos abruptos ni retrocesos, lo que refleja una dinámica estable y continua.


Si bien Capital lidera ampliamente el aumento en términos absolutos, Candelaria aparece como el territorio con mayor expansión porcentual del período. Las estimaciones del INDEC indican que pasará de 36.283 habitantes en 2022 a 42.598 en 2035, lo que representa un incremento cercano al 17,5% en trece años


En el norte de Misiones, Iguazú se confirma como uno de los departamentos de mayor dinamismo poblacional, tanto en valores absolutos como relativos. Entre 2022 y 2035 su población crecería de 102.829 a 116.258 habitantes, con un aumento del 13,1%,
Oberá se mantiene como el segundo departamento más poblado de la provincia. Las estimaciones indican que pasará de 125.006 habitantes en 2022 a 135.051 en 2035, con un crecimiento gradual que refuerza su rol como centro urbano y productivo del centro de Misiones. Eldorado también mostrará una expansión sostenida, al pasar de 94.217 a 104.098 habitantes en el mismo período, consolidando su peso demográfico en el norte provincial.


Otros departamentos como Guaraní, Libertador General San Martín y Leandro N. Alem también exhiben incrementos constantes. Guaraní pasará de 79.286 a 85.904 habitantes, mientras que Libertador General San Martín crecerá de 53.864 a 57.971 personas. En Leandro N. Alem, la población estimada se elevará de 51.156 a 54.360 habitantes, confirmando una tendencia de crecimiento moderado pero persistente.
En contraste, los departamentos con menor volumen poblacional muestran aumentos más leves en términos absolutos. Concepción, por ejemplo, pasará de 10.631 habitantes en 2022 a 11.127 en 2035, mientras que San Javier crecerá de 24.147 a 25.967 personas. Aun así, todos los departamentos de Misiones presentan una evolución positiva, aunque con rasgos muy cercanos al estancamiento.


El análisis por sexo muestra que, en el conjunto provincial, la población femenina mantiene una leve ventaja numérica respecto de la masculina, una tendencia que se conserva a lo largo de todo el período. Sin embargo, el crecimiento relativo de los varones resulta ligeramente más intenso en varios departamentos, especialmente en aquellos vinculados a actividades económicas dinámicas o con fuerte movilidad interna, como Iguazú, Guaraní y San Pedro. En estos territorios, la población masculina crece a un ritmo algo mayor, aunque sin alterar de forma significativa la estructura general.


En cambio, en departamentos más consolidados desde el punto de vista urbano, como Capital y Oberá, el crecimiento femenino acompaña de manera muy cercana al masculino, manteniendo la brecha histórica.


En términos absolutos, Capital concentra el mayor aumento tanto de mujeres como de varones, lo que refuerza su rol como principal polo de atracción poblacional de la provincia.


Las diferencias por sexo reflejan, según el propio enfoque metodológico del INDEC, el impacto combinado del crecimiento natural y de la migración interna, fuertemente condicionada por el mercado laboral y la oferta de servicios.


Desde una perspectiva estructural, las estimaciones se apoyan en el crecimiento intercensal que integra fecundidad, mortalidad y migración.
En departamentos con poblaciones más jóvenes, como Guaraní, San Pedro y 25 de Mayo, el aumento natural sigue teniendo un peso relevante en la expansión demográfica. En cambio, en Capital, Iguazú y Oberá, la migración interna aparece como un componente clave para explicar el crecimiento sostenido, aun en un contexto de descenso de la fecundidad a nivel nacional



Los datos también permiten identificar un proceso de concentración poblacional progresiva. Hacia 2035, Capital, Iguazú, Oberá y Eldorado concentrarán una proporción cada vez mayor de la población misionera, mientras que los departamentos más pequeños mantendrán participaciones relativas estables o levemente decrecientes.


Área metropolitana


La capital provincial concentra el volumen más alto del crecimiento, no por un salto puntual, sino por una progresión constante a lo largo de todo el período. Posadas y su entorno inmediato refuerzan su condición de principal espacio receptor de población, mientras que departamentos cercanos, como Candelaria, exhiben ritmos de aumento más acelerados en términos relativos, aun partiendo de poblaciones menores. Este comportamiento sugiere una expansión continua del área urbana y periurbana, con efectos directos sobre la demanda de suelo, servicios y conectividad.



Fuente: Primera Edición

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