El Ministerio de Salud de la Nación identificó por primera vez una fuente común de la bacteria Listeria monocytogenes en casos humanos. La investigación determinó que un queso criollo de producción industrial a baja escala fue el origen de las infecciones.
Según el informe oficial, la listeriosis es una enfermedad de transmisión alimentaria poco frecuente, pero con una elevada tasa de mortalidad, lo que la convierte en un serio problema de salud pública. La bacteria Listeria monocytogenes se encuentra de manera natural en el suelo y en el agua, y puede contaminar alimentos de origen animal y vegetal.
El ministro de Salud, Mario Lugones, señaló que es la primera vez en el país que se establece un vínculo directo entre casos humanos y un alimento específico a través de análisis genómicos. La alerta sanitaria se emitió el 24 de abril pasado.
Distribución de los casos y la investigación
Los contagios se registraron entre fines de 2024 y lo que va de 2025, en tres jurisdicciones:
Provincia de Buenos Aires.
Ciudad de Buenos Aires (con antecedente de viaje a Tucumán).
Tucumán (dos casos).
Tras los primeros diagnósticos, autoridades sanitarias tucumanas entrevistaron a los pacientes para identificar alimentos consumidos y lugares de compra. De 26 muestras analizadas, cinco contenían la bacteria, y una correspondía al queso criollo que luego fue vinculado genéticamente con los casos.
La marca del producto aún no fue revelada públicamente. El Ministerio de Salud sostuvo que el episodio evidencia la necesidad de reforzar las inspecciones, el cumplimiento de las normas sanitarias y las buenas prácticas de manufactura en pequeñas y medianas plantas elaboradoras de alimentos.
Síntomas y riesgos
La enfermedad puede provocar:
Síntomas leves: escalofríos, fatiga, fiebre, náuseas, vómitos, diarrea, dolor abdominal y de cabeza.
Formas graves: meningitis, septicemia y abortos espontáneos en mujeres embarazadas.
El período de incubación varía de 12 horas a dos meses, lo que complica el rastreo del origen.
Alimentos más asociados a brotes
Fiambres y embutidos de carne y ave.
Lácteos con leche sin pasteurizar.
Vegetales crudos.
Pescados crudos y ahumados.
Recomendaciones para prevenir la listeriosis
Higiene personal y de la cocina: lavarse las manos al menos 20 segundos, limpiar utensilios y superficies, lavar vegetales antes de consumirlos.
Conservación adecuada: evitar contaminación cruzada entre crudos y cocidos, refrigerar o congelar alimentos, cocinar completamente carnes y embutidos.
Recalentamiento seguro: llevar los alimentos previamente cocidos a temperaturas altas antes de consumirlos.
Fuente: NA