24/02/2019

Este domingo, 24 de febrero, se dio a conocer la noticia del fallecimiento de Ramón "Nene" Hreñuk, dueño de la empresa de Yerba Mate Rosamonte.


El empresario estaba internado hace varias semanas en Buenos Aires, lugar al que viajaba permanentemente para el tratamiento de una dolencia en la cabeza que lo maltrató hasta el final.


Precisamente, en la intimidad, Nene Hreñuk se enorgullecía de su cabeza. De su visión y capacidad de trabajo.


En su vida, este descendiente de pioneros ucranianos que se radicaron en Apóstoles, Misiones, logró que una pequeña empresa familiar dedicada a la producción y venta de Yerba Mate a nivel local se convirtiera durante muchos años en la marca más vendida de la Argentina.


También, apostó por la diversificación productiva y desarrolló la piscicultura con los ya famosos “pacú congelados” de Rosamonte.


En los años 70 descubrió el valor de la publicidad, e instaló la marca Rosamonte en todo el pais, acompañando al automovilismo y al fútbol con su marca.


Grandes equipos de fútbol de la argentina y de Misiones en particular – Guarani Antonio Franco y Crucero del Norte-, llevaron la marca que “Nene” hizo crecer en su pecho.


En automovilismo, contribuyó decididamente a la construcción del autódromo “Rosamonte” de Posadas, escenario de las principales competencias de las máximas categorías del automovilismo del país, como cada año lo hace el Turismo Carretera.


Dedicaba muchos recursos a la investigación para mejorar la producción. Instaló un servicio de análisis atmosférico para tener información precisa de la humedad del suelo, del aire y la cantidad de lluvias y de sol, todos elementos importantes para el cultivo y la industrialización de la Yerba Mate. Contrató para ello a profesionales egresados de las universidades de Misiones.


También, experimentaba cómo mejorar la producción de kilos de Yerba mate por metro cuadrado, con un sistema de riego por goteo.


Hasta la llegada de la fábrica de zapatillas Dass a la ciudad de Eldorado, Rosamonte fue la empresa que más empleo generaba en Misiones, con casi mil personas trabajando diariamente en sus plantas en forma directa, y miles de Productores yerbateros en forma indirecta.


El crecimiento de Rosamonte


La yerba mate de marca Rosamonte es una de las más tradicionales de la Argentina. Su conocido envase de colores rojo y negro ya se ha transformado en una señal indiscutida de buena calidad. De sabor amargo pero con tintes de suavidad y con una caracterizada duración, la yerba mate Rosamonte se ha constituido en un clásico de la tradición matera.


El establecimiento yerbatero que produce la afamada yerba mate Rosamonte -denominado Hreñuk S.A.- también se dedica a la producción del té, a la acuicultura y la ganadería. . Rosamonte es hoy la principal marca de yerba del país y la más grande industria ganadera de la región. También es número uno en cría de peces, con 6 millones de kilos de pacúes por año. Toda la cadena de agroalimentos que se quiere generar en la provincia, ya funciona a la perfección en las tierras de Rosamonte, distribuidas en Apóstoles y el norte correntino.


Resultado de imagen para Falleció Ramón “Nene” Hreñuk, el visionario hombre que convirtió a la yerbatera Rosamonte en un imperio de producción de alimentos


El lugar está situado en Apóstoles, ciudad que es distinguida como la “capital nacional de la yerba mate” y, además, es el sitio donde se producen las tradicionales fiestas de la yerba mate.


Sus principales características son su sabor sostenido, que no se va fácilmente con las cebaduras y su suave amargura, que hace que no sea tan chocante el hecho de beberla sin azúcar, como se hace tradicionalmente en América Latina. Afortunadamente, la yerba mate Rosamonte puede conseguirse fácilmente en toda Europa y a precios módicos, tanto en su envase de un kilogramo como también en el de medio.


Ramón Hreñuk, creador y líder de la empresa, marca el camino para sostener a Rosamonte entre las principales firmas del país y ampliando horizontes.


Hreñuk produce cerca de 100.000 kilos de yerba mate canchada por día y comercializa su producto en el mercado interno presentado en envases de 2 kilos, 1 kilo, 500 gramos 250 gramos. También exporta con marca propia a Estados Unidos, España, Italia, Chile y Japón, entre otros. Al igual que el resto de las compañías yerbateras de la Argentina, sus ventas son mayoritariamente en el mercado interno (más del 60%) y el resto lo comercializa en el exterior. La producción de yerba mate la complementan con la producción y venta de té, que comercializan también con su marca. Continuando con sus otras unidades de negocios, la compañía es una fuerte criadora de bovinos de razas Braford y Brangus.


En esta línea incursiona en la cría de reproductores con su cabaña Rosamente, que recibió distintos premios por la calidad de sus animales en varias exposiciones rurales, entre ellas la Ganadera de Palermo. También engorda animales en su feedlot propio. Esta actividad está complementada con su propia fábrica de alimento balanceado. Cierra el ciclo con su frigorífico propio, que lleva el nombre Don Demetrio, en homenaje al fundador de la empresa. Para cuantificar el negocio, según las estadísticas de la Oncca en 2007 (última disponible), su frigorífico faenó 19.500 cabezas. El siguiente eslabón de su negocio es la acuicultura.


La firma es una de las pioneras de la provincia de Misiones en la cría de pacú. Hreñuk concretó una fuerte inversión en 1995 cuando instaló en un predio de 150 hectáreas varios espejos de agua dulce en desnivel para la cría y reproducción de esta especie. La compañía integra este negocio con una planta frigorífica y de alimento balanceado. Finalmente, Hreñuk también opera en el negocio de la forestación, con la implantación de pinos. La madera obtenida la comercializa a compañías industrializadoras de la provincia.


La despedida a “Nene” Hreñuk de Jorge Balanda, el periodista que más trató con él en 40 años


El mate más amargo del domingo: Nos dejó Ramón  “Nene” Hreñuk.


Se fue, hay dolor en la familia, los amigos, en la sociedad y  en muchos  que supieron de su mano solidaria.


Tuve la suerte de conocerlo hace 40 años y en estas cuatro décadas jamás dejo de sorprenderme. Cada encuentro, cada charla, era para escuchar a un hombre al que siempre creí  un “adelantado” y con un profundo amor por su tierra, fue bien misionero.


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Estas combinaciones, hicieron que  el norte de sus emprendimientos sean siempre novedosos, creativos, innovadores y que tengan a los  misioneros involucrados.


En su actividad principal, de un pequeño molino en la Colonia San Isidro,  llevo a su marca emblema “Rosamonte” al primer lugar en la argentina. Espacio que  históricamente ocuparon los molinos extra-provinciales. De ese tiempo me quedó su frase  “No vendía yerba, me venían a comprar”


Me atrevo a decir que no fue el industrial que solo pensó en su negocio.  Privilegió la relación con los productores, es decir tuvo una mirada integral del negocio. Decía “nos salvamos entre todos, de a uno es difícil”.


Pensando en esa chacra diversificada de sus abuelos y padres, él  también lo hizo. Pionero en la piscicultura, desarrolló la ganadería, incursiono en el té y en otras varias actividades. Creyó siempre en su Misiones, por eso no dejó de invertir,  haciendo que más misioneros tengan trabajo digno. Aunque esa conducta, no muy habitual en el empresariado argentino, le haya traído más de un problema.  Solidario? cuantas instituciones supieron de su generosidad. El apoyo al deporte, hace falta mencionar? Muy pocos deportistas de la tierra colorada que debieron pasar el límite de Misiones se quedaron sin el apoyo de Rosamonte, la gran mayoría se llevó el auspicio de esta empresa y no  a partir  de una estrategia publicitaria, “Nene” creía en el deporte.


No se olvidó de sus orígenes, fue el primer cónsul honorario de Ucrania en Latinoamérica, una distinción que aceptó en nombre de su querido papá Demetrio. La comunidad de descendientes ucranianos supo de su apoyo y aliento.


Cuantas cosas más puedo escribir tras 40 años amistad. Mucho, pero también debo respetar al amigo que, a pesar del lugar que ocupó, siempre prefirió un bajo perfil, medido en sus palabras, convencido de sus acciones y  siempre atento a la realidad.


Se fue el amigo, el empresario Nene Hreñuk, sin dudas y me atrevo a afirmar, uno de los más destacados de los últimos 50 años en Misiones.


Hay dolor, es cierto, pero en  su esposa Marta, sus hijos Martin y Matías, sus nietos,  sus hermanos,  en sus amigos y en la sociedad apostoleña en particular y en la misionera,  quedan innumerables e importantes huellas de su paso por esta vida como para recordarlo. Adiós querido “Nene”, fue un domingo con un mate muy amargo.


 


 


 


Fuente: Misiones On Line - El Territorio

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